Baila, cariño, baila.


La muchacha de las mil caras,
nunca sabías por dónde te iba a salir.
Esa muchacha tan polifacética,
siempre tenía sorpresas guardadas para ti.
Hoy te baila, te canta, te ríe, te enamora.
Mañana te manda al infierno.
¿Por qué?
Porque ella es así.
Nadie manda en sus decisiones.
Nadie manda en su forma de ser.
Baila, cariño, baila.
Porque no sé cuando te volveré a ver.