Hoy un adulto



La gente viene y va.
 Ríen, lloran. 
Los niños juegan al escondite, 
mientras los padres charlan de cualquier asunto. 
Lo divertido de observar, 
es que vas aprendiendo. 
Ayer un niño, 
hoy un adulto, 
mañana un anciano.
Aunque no nos demos cuenta, 
nos fijamos en los demás,
  imitamos lo que más nos gusta de cada uno
 sin ser consciente de ello. 
Así vamos afianzando los gustos,
 probando cosas nuevas, 
visitando lugares distintos, 
tomando otras comidas a las acostumbradas, 
haciendo cosas totalmente desconocidas para ti.
Y las disfrutas.
O lo aborreces.
O solamente te es indiferente.




Fotografía: Carli Doppler