Respira, y corre


Y te das cuenta de todo,
sin ser capaz de digerirlo.

Así tus sueños se esfuman.
 Tu vida se va.

Esas noches viendo estrellas
que no regresan.
Aquellas historias sobre seres
que eran capaces de arrebatarte
algo tan preciado como el sueño.
Ya no habrá más golosinas,
ni dulces e inocentes besos
bajo la sombra del árbol
de aquel parque al que siempre ibais.
Se acabaron las carreras por diversión,
y los pequeños castigos por no hacer
eso que los mayores te mandaban.

Porque ahora eres tú mayor.
Ya no hay inocencia en tu mirada,
no hay diversión, sino hastío.
Sólo observas rutina,
y mantienes aburridas, 
y tan aburridas, 
conversaciones.
Tus carreras ahora, encanto,
son por quien consigue más.

Y así es como se consume la gente,
sin darse cuenta de que viviendo
lo tienes todo.

Respira y corre.
Pero esta vez, para buscarte.




Fotografía: Martina Matencio   Instagram   Tumblr