Oscurece


Oscurece,
y no hay mayor placer en eso
que volver a ver a la madre noche, 
esa que nos arropa y nos mima,
hasta que caigamos dormidos.

Oscurece,
lentamente,
poco a poco,
con amor, cariño y paciencia,
para hacer que te sumas en tus sueños,
más lindos o más tenebrosos.

Oscurece,
y las hojas tocan tu rostro,
mientras pasas páginas,
mientras sigues de aventura.
No te das cuenta de lo tarde que es,
hasta que se asoma a saludar la Luna.