El desayuno



Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

Luis Alberto de Cuenca (El hacha y la rosa, 1993)


***

Este es uno de mis poemas favoritos, y no podía resistirme a compartirlo con vosotros. 
Es tan sencillo, tan bonito y tan...alegre. Felicidad y amor es lo que me viene a la cabeza al leer estas líneas y todos los "me gustas cuando...".
Esos defectos y cualidades de la persona con las que compartes los sueños...me encanta, simplemente me encanta.