¿Alguien...?



Las lágrimas bajo la lluvia caen desapercibidas
al igual que los miedos, y que las mentiras,
siempre en refugio de la sombra de lo que era.
Hoy es un día triste, donde nada es un alivio,
ni un jodido alivio para la mente y el corazón,
porque a veces sólo los sientes a punto de estallar,
y lloras.
Lloras a mares.
Lloras lo que nunca has llorado,
porque estaba todo dentro.
Siempre estuvo, aunque nunca debiera.
Y ahora que lloras,
¿alguien te escucha?
¿Alguien es capaz de consolarte?
¿Alguien es capaz de oír
las mil historias que guardas en el bajo de tu vientre?




Fotografía: María Vázquez